Fascinante y misterioso, el bosque es, por naturaleza, un lugar ambivalente. Desde los mitos hasta la literatura fantástica, pasando por cuentos como Caperucita Roja, está omnipresente. Es un entorno propicio para encuentros con lo sobrenatural, como los espíritus celtas de El almadel bosque Nueva ventana de Edgard Maxence, el bosque simboliza también, en los cuentos y relatos, el subconsciente, el encuentro con uno mismo y el lugar de transición de la infancia a la edad adulta.
Las obras seleccionadas de las colecciones del Museo de Arte, que abarcan desdeel sigloXVII hastael XXI, exploran la riqueza simbólica relacionada con el bosque. Este sigue siendo una fuente de inspiración privilegiada y en constante renovación para los artistas, tanto en la pintura como en la escultura, como es el caso de Giuseppe Penone, que trabaja directamente con el árbol, o incluso en el vídeo (David Claerbout, Le Moment).
L’Âme de la forêt (El alma del bosque) le invita a explorar este «bosque de símbolos», que evoca Charles Baudelaire en su poema Correspondances, en el corazón de una evocadora escenografía, con videografía de Bastien Capela (www.bastiencapela.fr Nueva ventana) y sonido de Christophe Sartori.
Vídeos sobre la exposición: