El punto de partida de su trabajo suele ser una imagen tomada prestada, ya sea de los fondos de una colección o de un libro escolar encontrado en un mercadillo, o de lo que queda de su educación, como un malentendido o un recuerdo.
La escultura Planet Man, expuesta en la explanada del museo, cuestiona la forma en que se utiliza la figura del hombrecito para transmitir conocimientos a los niños, con una perspectiva antropomórfica que da forma humana a los números, las verduras y los planetas. La obra, un objeto improbable compuesto por ocho planetas, caricaturiza con humor las misiones del arte y la pedagogía en la transmisión de conceptos.

© Bevis Martin y Charlie Youle. Planet Man, 2012. Crédito de la foto: Rebecca Fanuele.